El Ejército en la Campaña Militar

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Misión Clásica: Es una rama permanente de la Fuerza Armada, que constituye un gran escalón de encuadramiento, preparación y empleo, compuesto por el cuartel general, brigadas, comandos, regimientos y destacamentos militares de las diferentes armas y servicios conformados con las tropas de combate, apoyo de combate y apoyo de servicio de combate, necesarias para la ejecución de misiones de carácter terrestre, cuyo empleo consiste en: encerrar al enemigo por medio de fuego y maniobra a fin de destruirlo, capturarlo o para repeler un asalto mediante fuego, combate cuerpo a cuerpo y el contra ataque al enemigo. Además, conducir operaciones ofensivas y defensivas en tierra, considerando el clima y el terreno. 

Siendo el Ejército el arma principal de la Fuerza Armada de El Salvador , le tocó desempeñar un papel de primer orden en el desarrollo de la defensa nacional, así como en la ejecución del Plan Anti-Terrorista.   

 Concluida la Guerra de las 100 Horas en 1969, la Fuerza Armada mantenía su antigua estructura de 12 Regimientos, seis regulares y seis de Reserva. Con el malogrado Golpe de Estado de 1972, la Primera Brigada de Infantería fue enviada a la capital a juntarse con el 1er. Regimiento de Infantería; éste mantuvo un Batallón en el Cuartel San Carlos, y envió otro a Cojutepeque y un tercero a la ciudad de Sensuntepeque.

 El Centro de Instrucción de Transmisiones de la Fuerza Armada (CITFA) se estableció en el Cuartel El Zapote; el Escuadrón de Paracaidistas aumentó el número de sus efectivos y modernizó su equipo; el Centro de Instrucción de Ingenieros de la Fuerza Armada (CIIFA) se radicó en Zacatecoluca y el Centro de Instrucción Militar de la Fuerza Armada (CIMFA) se estableció en San Vicente.

La 1a. Brigada de Infantería también controlaba el 4o. Regimiento de Infantería que tenía sus bases en las ciudades de Chalatenango y El Paraíso. La base militar de El Refugio estaba bajo control del Regimiento de Caballería y Artillería.

La Segunda Brigada de Infantería estaba formada por el 2o. Regimiento de Infantería destacada en Santa Ana, El Poy y otros puestos fronterizos, a lo largo de la frontera con Guatemala y Honduras.

El 5o. Regimiento de Infantería estaba en Ahuachapán, con posiciones en las ciudades de Acajutla y Sonsonate. En Sonsonate además se encontraba el Centro de Instrucción de Reclutas de la Fuerza Armada (CIRFA).

Por su parte la 3a. Brigada de Infantería, estaba formada por el 3er. Regimiento de Infantería de San Miguel, con batallones en San Miguel, Morazán y La Unión, mientras el 6o. Regimiento se encontraba en Usulután.

Para fines de la década de los setenta, la Fuerza Armada se vio obligada a expandirse activando las Brigadas de Reserva, debido a las violentas confrontaciones con los incipientes grupos insurgentes.

En ese momento la situación más crítica se daba en la zona oriental del país; entonces, el Quinto Regimiento de Infantería fue trasladado de Ahuachapán a San Vicente y se formó la Quinta Brigada de Infantería.

 Es en estos momentos, que la tradicional organización basada en regimientos desaparece y en su lugar nace una nueva estructura basada en Brigadas y Destacamentos de Frontera.

Para 1979, el Instituto Castrense estaba formado por un aproximado de 16,000 efectivos, de los cuales 4,000 pertenecían a los Cuerpos de Seguridad Pública y únicamente 12,000 a la Fuerza Armada (o sea, Ejército, Fuerza Aérea y Marina Nacional).

Para esta misma época, la Institución Armada contaba con equipo de guerra obsoleto y mínima preparación contrainsurgente.

A fin de cumplir con su misión constitucional, se efectúan cambios dentro de la estructura institucional, los cuales se dan entre 1979 y 1985. Se incrementan tres brigadas de infantería para totalizar seis. Los Destacamentos de Frontera se convierten en Destacamentos Militares, con mayor capacidad de combate; se aumenta el número de efectivos y armamento de las unidades de apoyo de combate, especialmente en la Fuerza Aérea y la Artillería.

Después de la Ofensiva Final del 10 de enero de 1981, la ayuda militar norteamericana fue restablecida, esta ayuda incluía abastecimiento logístico para todas las unidades de la Fuerza Armada, así como entrenamiento militar acelerado.

La Fuerza Armada pasó de 16,000 hombres en 1979 (de acuerdo a datos del EMGFA) a 54,403 al 31 de mayo de 1989 (de los cuales 12,985 correspondían a los Cuerpos de Seguridad Pública), según la Memoria de Labores del Ministerio de Defensa y de Seguridad Pública de julio/89; con este incremento se mejoró su potencial bélico y capacidad de respuesta.

Entre 1980 y 1984, las principales actividades castrenses fueron las grandes operaciones militares en las que se involucraban hasta 5,000 efectivos combinados de todas las armas, pero prevaleciendo los contingentes de infantería.

Esta modalidad de lucha evitó que las fuerzas insurgentes consolidaran sus zonas de persistencia, manteniéndolas siempre bajo constante ataque. Las cantidades de bajas permitieron establecer que los grupos terroristas no contaban con adecuados métodos de resistencia, ya que éstas eran muy numerosas, casi el doble de las que sufrían las fuerzas gubernamentales.

Esta realidad obligó a los insurgentes a rediseñar sus estrategias, buscando entonces la conformación de unidades más grandes, al nivel de Brigada, como la "Rafael Arce Zablah" (BRAZ), la que en enero de 1984 estaba compuesta de siete batallones: cinco de infantería, uno de Fuerzas Especiales Selectas (FES) y uno de Armas de Apoyo. Cada batallón tenía cerca de 445 efectivos, divididos en cuatro columnas de 110 hombres cada una.

Efectivos del Tercer Grupo de Operaciones Especiales de la 193ava. Brigada de Infantería del Ejército de los Estados Unidos de América, con sede en el Canal de Panamá, entrenó a los elementos que integraron el Primer Grupo de Operaciones Especiales (GOE) de El Salvador, y reorganizaron el Batallón Aerotransportado (Paracaidistas), ambos de la Fuerza Aérea Salvadoreña.

También se crearon aproximadamente 22 Batallones de Cazadores, los que fueron distribuidos entre las diferentes unidades militares de todo el país.

Para el estallido de la "Ofensiva Hasta el Tope" del FMLN el 11 de noviembre de 1989, se movilizaron un total de 5.100 efectivos reservistas, con los cuáles se reforzaron las principales unidades militares, y se contrarrestó la embestida terrorista dando protección en el campo durante la recolección de las cosechas de café y la zafra azucarera, ambas pilares de nuestra economía.

       Este personal de reservistas fue distribuido de la siguiente forma:

UNIDADES

EFECTIVOS

1a. B.I.

Un batallón de 500 efectivos.

2a. B.I

Un batallón de 600 efectivos.

3a. B.I.

Un batallón de 500 efectivos.

5a. B.I.

Un batallón de 500 efectivos.

6a. B.I.

Un batallón de 500 efectivos.

DM-INGENIEROS

Un batallón de 375 efectivos.

BIRI ATLACATL

Un batallón de 375 efectivos.

BIRI BELLOSO

Un batallón de 375 efectivos.

BIRI BRACAMONTE

Un batallón de 375 efectivos.

DM-6

Un batallón de 250 efectivos.

DM-7

Un batallón de 250 efectivos.

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Con excepción del batallón formado en la 3a. B.I. de San Miguel, el resto del personal se desmovilizó a partir del 28FEB990, una vez abortada la Ofensiva y desalojados los terroristas de las principales ciudades del país.      

 Misiones Típicas: Se realizaron maniobras ofensivas como: patrullajes de reconocimiento, reconocimiento ofensivo, ataques coordinados a campamentos terroristas, simulacros de movimiento, ocupación y desalojo de terreno clave, golpes de mano, incursiones, emboscadas, misiones de seguridad móviles, así como asaltos aeromóviles con apoyo de la Fuerza Aérea Salvadoreña.

 En lo defensivo, se realizó la defensa en terreno crítico, defensa de repetidoras, defensa y protección de la infraestructura económica, defensa y protección de poblaciones. También se realizaron operaciones retrógradas como: retirada ordenada, repliegue sin presión, repliegue bajo presión y acción retardatriz.

 Estas actividades se efectuaron al nivel de Batallones de Contrasubversión (BIC), que se convirtieron luego en Batallones de Infantería Anti-Terrorista (BIAT), los cuales formaron parte orgánica de las Brigadas y Destacamentos, así como por compañías, secciones y patrullas pertenecientes a cada unidad.

 El apoyo de fuego básico de las unidades de infantería estuvo a cargo de secciones de morteros de 60 y 81 mm., Orgánicas a la unidad, las cuales proporcionaron el fuego de apoyo directo a las fuerzas de maniobra empeñadas en el combate.

Este recurso fue ideal para proporcionar apoyo de fuego en ataques a objetivos que sé encontraban en contrapendientes, en quebradas, en áreas boscosas, acantilados y batir fortificaciones terroristas en áreas sub-urbanas  en la recuperación de poblados y ciudades importantes.

 En ocasiones se transportaron morteros 81 mm. En helicópteros, para  atacar en zona de persistencia terrorista, objetivos ya localizados e identificados.

Estas maniobras fueron muy efectivas y de corta duración.

            Batallones de Reacción Inmediata BIRI

Misión Clásica: Conducir y desarrollar operaciones ofensivas, defensivas y retrógradas en cualquier tipo de terreno y condiciones climatológicas; para la toma o recuperación de objetivos específicos, en forma semi-independiente o en refuerzo de las unidades de infantería.

La historia y la tradición señalan el hecho fundamental y manifiesto, que El Salvador siempre ha contado con una Fuerza Armada, por una parte, organizada y disciplinada, y por la otra, muy capacitada para librar "Guerras Convencionales".

 La contienda armada en Vietnam, en el sudeste asiático en la década de los setenta del siglo actual, vino a demostrar inequívocamente que había necesidad de recurrir a nuevas tácticas y estrategias, en lo que se llamó "Guerra de Guerrillas".

 A partir de la abortada Ofensiva Final de 1981, impusieron este nuevo esquema de conflagración: pequeñas unidades móviles frente a grandes bloques del ejército regular.

Originalmente la guerrilla causó muchos dolores de cabeza, a los valientes defensores de la República, quienes no quisieron ver nunca, una Patria encadenada por el brutal despotismo de los bolcheviques criollos.

En efecto: bien claro quedó demostrado, que los subversivos rojos no querían ascender al poder mediante el sufragio popular sino por la vía violenta de las armas. Al triunfo de la Revolución Marxista Leninista, se opuso la Fuerza Armada de El Salvador, apoyada firmemente por su pueblo, que sabía por la propia experiencia de los hermanos Nicaragüenses, que caer bajo el terror de las bandas enloquecidas marxistas, sería condenar a nuestras familias a un régimen oprobioso y sin libertades.

 Para evitar el triunfo de los terroristas, el Gobierno legítimamente constituido, se vio apremiado en aumentar el número de efectivos de su Institución Castrense, y crear nuevas unidades con una mejor preparación técnica y táctica.

Así aparecieron, como unidades de contrainsurgencia, los Batallones de Infantería de Reacción Inmediata, más conocidos por sus siglas BIRI. Tales unidades emergen con una nueva concepción de la guerra, y sus miembros dispuestos a ofrendar sus vidas en defensa de los más caros valores de nuestra democracia.

  "Sus efectivos son adiestrados en el conocimiento y empleo de armas modernas, y en tácticas especiales de contra-ataque, con una mentalidad evolutiva y de superación, con una mística propia de las unidades de Fuerzas Especiales, con apego a las leyes y respeto a los derechos fundamentales de la persona, y sobre todo, con un empeño patriótico de luchar y vencer al peor flagelo de los pueblos: EL COMUNISMO.

Los BIRI, por lo tanto, fueron fundados debido a las necesidades de la época, en el sentido de contar con unidades poseedoras de nuevas tácticas y estrategias, es decir, con fuerzas capaces de aplicar con un alto grado de eficacia los principios de la guerra: Ofensiva, Masa, Sorpresa y Economía de Fuerza y con capacidad de afrontar  la amenaza existente en ese momento.

Las unidades de los BIRI se equiparon con fusiles M16A1 y orgánicamente fueron creadas con siete unidades: cuatro Compañías de Fusileros, una Compañía de Mandos y Servicios, una Compañía de Armas de Apoyo y una Unidad de Reconocimiento.[1]

Los oficiales y soldados de los BIRI fueron preparados y capacitados, tanto física como psicológicamente para ganar la guerra tan profesionalmente como fuera posible con el objeto de alcanzar la paz, que siempre ha sido el anhelo más grande de los salvadoreños.

Por algo el último verso de nuestro Himno Nacional, que recoge el sentir más profundo de nuestra nacionalidad dice: "SU VENTURA DESCANSA EN LA PAZ".

Los BIRI fundamentaban su acción en tres principios:

1) Buscar afanosamente, en cada tiempo útil, el contacto del enemigo, con el objeto de dejarlo fuera de acción.

2) Ganar la mente y el corazón de la población civil con el fin de que apoye a la Fuerza Armada en su lucha y tome participación de sus triunfos.

3) La conciencia de que la lucha librada por la Institución Castrense es por la instauración de una verdadera democracia.

En general, la creación de los BIRI fue de gran trascendencia en su época, ellos llegaron a contribuir a la modernización de la Fuerza Armada y a constituir un insuperable valladar en el que se estrellaron los terroristas que osaron, con la ayuda del comunismo internacional, tratar de cambiar los destinos democráticos de nuestra Patria, funesto plan que falló estrepitosamente al no recibir apoyo del pueblo y enfrentar la sólida resistencia de nuestra institución castrense.

Batallón de Reacción Inmediata ATLACATL

 El Batallón de Infantería de Reacción Inmediata Atlacatl y abreviadamente BIRIA, fue fundado a partir del 1 de marzo de 1981, según Orden General, con sede en el Sitio del Niño y adscrito al Estado Mayor General (Hoy Conjunto) de la Fuerza Armada, con asesoría de los Boinas Verdes del Ejército de los Estado Unidos, entrenados especialmente en lucha contrainsurgente.

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Ocupó este Batallón, las instalaciones de la Ciudad Normal "Alberto Masferrer", a 26 Kms. al oeste de San Salvador, con un total de 1261 soldados bajo el Comando del Tte. Cnel. DEM. Domingo Monterrosa Barrios, más tarde proclamado por la voz del pueblo como Héroe de la Patria.

Se le dio el nombre de ATLACATL en memoria del héroe indígena que, según la leyenda, derrotó en Cuzcatlán al conquistador Don Pedro de Alvarado, en 1524.

El BIRI ATLACATL participó en 191 operaciones militares a lo largo y ancho del territorio nacional (14 departamentos)

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En estos encuentros se capturó gran cantidad de armamento, equipo, material explosivo, medicinas y documentación que contenía información de los planes de guerra de los subversivos. Estos documentos fueron de gran interés porque permitió a la plana mayor combatir con mayor éxito a los terroristas.

Para entrenar a estos aguerridos soldados se diseño "El Curso de Comando ATLACATL"; posteriormente se creó el Centro de Entrenamiento de los Batallones de Reacción Inmediata (CEBRI) se fundó como una necesidad para unificar el adiestramiento de los referidos Batallones de Infantería de Reacción Inmediata por iniciativa del Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada.

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El CEBRI realizó 19 cursos y luego el Alto Mando, con fecha 10 de abril de 1992, ordenó la finalización y clausura de los mismos. Según adición de la Orden General N° 13, año 1992, se disolvió este Batallón y se procedió a su desmovilización, de conformidad con uno de los Acuerdos de Chapultepec.

Entre los héroes caídos de este Batallón figuran el Mayor José Armando Azmitia Melara y Sub Teniente Jaime Antonio Jiménez Santos, así como el Cadete José Douglas Santos Mendoza.

 

El Batallón de Infantería de Reacción Inmediata, conocido abreviadamente por BIRI BELLOSO, fue fundado el 31 de diciembre de 1981 en virtud de la Orden General N° 19 expedida por el Ministerio de Defensa y adscrito al Estado Mayor General (hoy Conjunto) de la Fuerza Armada.

 

Así  se denominó este Batallón en memoria y Homenaje al General Ramón Belloso, héroe de la Guerra Nacional contra los filibusteros de William Walker y vencedor en las Batallas de Masaya y Granada.

 

El primer jefe del BIRI BELLOSO fue el teniente Coronel Miguel Antonio Menéndez, y entre la oficialidad concurrente, figuró, con el grado de Capitán, el hoy General retirado Humberto Corado Figueroa, ex Ministro de Defensa Nacional.

 

El mencionado Batallón de Infantería se desplazó por vía aérea hacia los Estados Unidos de América, en dos agrupaciones, los días 11 y 12 de febrero de 1982; y retornaron al solar patrio, en igual forma, los días 8 y 9 de mayo siguientes, después de recibir instrucciones y capacitación de contra-insurgencia  en Fort Bragg en Carolina del Norte.

 

Dicha unidad militar participó en numerosas acciones de armas, en las cuales sus componentes dieron muestras de un valor a toda prueba, de exacto y cumplido comportamiento y de sólidos conocimientos sobre el respeto a las convenciones sobre la guerra.

 

Sería interminable el citar tantas acciones de armas, en que participaron directa e indirectamente Jefes, Oficiales y soldados del BIRI BELLOSO. En cumplimiento de su deber con la Patria, levantaron los estandartes de la libertad y la democracia, y contribuyeron a repeler la agresión salvaje y descomunal de los comunistas internacionales contra el pueblo salvadoreño.

 

Batallón de Reacción Inmediata ATONAL

A partir del 31 de diciembre de 1981, aparece en los anales de El Salvador la Unidad de Contrainsurgencia denominada Batallón de Infantería de Reacción Inmediata Atonal.

 Esta unidad del Ejército recibió tal denominación, en memoria del héroe aborigen, que en la Batalla de Acaxual, asestó tremendo flechazo en la pierna de Don Pedro de Alvarado; Atonal significa "Sol de Agua".

El aludido BIRI se adscribió al Comando de la Cuarta Zona Militar y Cuarta Brigada de Infantería con sede en El Paraíso, departamento de Chalatenango, por carecer de sus propias instalaciones militares.

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El 1 de septiembre de 1982 fue trasladado a Usulután y se instaló teniendo como sede el destacamento Militar N° 4 (Después Sexta Brigada de Infantería).

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Los soldados que integraron esta unidad militar, fueron entrenados por un grupo de Instructores de Fuerzas Especiales del Ejército de los Estados Unidos de América en los siguientes conocimientos: patrullajes diurnos y nocturnos, fuego y movimiento bajo fuego enemigo, incursiones a campamentos terroristas por patrullas pequeñas, defensa personal, lucha cuerpo a cuerpo y manejo de armas modernas como fusiles M-16, ametralladoras M-60, Fusil sin retroceso cal. 90 m.m., Lanza-Granada 40 m.m. M-79, Mortero de 80 m.m., Mortero de 60 m.m., y Lanzamiento de Granadas de Mano.

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En esta unidad militar, sus componentes; como ocurrió con todos los de los BIRI, supieron cumplir la misión básica de atacar y destruir , es decir, dejar fuera de acción bélica, a los terroristas del FMLN, empleando tácticas y estrategias que dieron al Ejército resultados positivos; actuando en beneficio de la población civil en general.

Batallón de Reacción Inmediata Gral. Manuel José Arce

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El Batallón de Infantería de Reacción Inmediata Gral. Manuel José Arce, abreviadamente BIRI ARCE fue creado por Orden General N° 5, de 1 de marzo de 1983, con sede en la ciudad de San Miguel.

En el mes de agosto y parte de septiembre sus efectivos recibieron el curso de contrasubversión impartido en Honduras, por asesores norteamericanos.

A su regreso al país, ocuparon las instalaciones del BIRI BELLOSO en la zona franca de San Bartolo, Ilopango; y al día siguiente, se trasladaron a su sede en las antiguas instalaciones de Mejoramiento Social, donde funcionó una Fábrica de Hilados y Tejidos, en la ciudad de San Miguel.

Su nombre lo recibió en memoria del General Manuel José Arce, Prócer de nuestra Independencia y fundador del Ejército Nacional.

 "El Batallón Arce desde su fundación participó en setenta operaciones militares, a lo largo y ancho de la zona oriental de nuestro país, habiendo demostrado su valentía y coraje ante los enemigos de nuestra Patria".

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 Asimismo a los delincuentes terroristas se les decomisó más de cuatrocientos (400) fusiles.

Este aguerrido e importante BIRI, como los demás, fue desmovilizado a raíz de los Acuerdos de Paz firmados en el Castillo de Chapultepec, México.

 El Batallón de Infantería de Reacción Inmediata, conocido abreviadamente por BIRI BELLOSO, fue fundado el 31 de diciembre de 1981 en virtud de la Orden General N° 19 expedida por el Ministerio de Defensa y adscrito al Estado Mayor General (hoy Conjunto) de la Fuerza Armada.

Así se denominó este Batallón en memoria y homenaje al General Ramón Belloso, héroe de la guerra nacional contra los filibusteros de William Walker y vencedor en las Batallas de Masaya y Granada.

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El primer jefe del BIRI BELLOSO fue el Teniente Coronel Miguel Antonio Méndez, y entre la oficialidad concurrente, figuró, con el grado de Capitán, el hoy General retirado Humberto Corado Figueroa, Ex- Ministro de la Defensa Nacional.

El mencionado Batallón de Infantería se desplazó por vía aérea hacia los Estados Unidos de América, en dos agrupaciones, los días 11 y 12 de febrero de 1982; y retornaron al solar patrio, en igual forma, los  días 8 y 9 de mayo siguientes, después de recibir instrucción y capacitación de contra-insurgencia en el famoso Fort Bragg en Carolina del Norte.

Batallón de Reacción Inmediata Gral. Eusebio Bracamonte"

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El 31 de diciembre de 1983 se creó el Batallón de Infantería de Reacción Inmediata "Gral. Eusebio Bracamonte",[2]  adscrito al Estado Mayor General (después Conjunto) de la Fuerza Armada, situándolo a inmediaciones del Aeropuerto de Comalapa, Depto. de La Paz, su primer Comandante fue el Tcnel. Inf. Napoleón Hernádez Marín.

A este Batallón especializado en la guerra de guerrillas, se le dio el nombre del esforzado y valiente militar guatemalteco Eusebio Bracamonte, quien a las órdenes del Capitán General Gerardo Barrios luchó heroicamente en la batalla de Coatepeque y en el Sitio de San Salvador.

El BIRI BRACAMONTE escribió como los demás BIRI, páginas de honor y heroísmo, durante el conflicto armado; desde su creación, hasta el momento en que se consumó su desmovilización en cumplimiento de uno de los Acuerdos de Paz firmados en Chapultepec, México.[3]

Misiones Típicas de los BIRI: Cada unidad militar estaba adiestrada para cumplir cualquier tipo de misión, empleándose principalmente para barridos de zonas, emboscadas, golpes de mano, operaciones de búsqueda y neutralización, presión y bloqueo, persecución, ocupación y desalojo de posiciones terroristas, incursiones diurnas y nocturnas, asi como la toma, control y recuperación de las poblaciones y sus recursos.

Además, los BIRI realizaban operaciones aerotransportadas, operando en cualquier lugar y circunstancias del territorio nacional.  Estaban operacionalmente en condiciones de reforzar a cualquier unidad militar que se encontraba enfrascada en combate.

Estas unidades de infantería especializadas participaron en numerosas operaciones militares, obteniendo grandes triunfos al asestar duros golpes a los grupos terroristas decomisando además de material de guerra, valiosa documentación que condujo a desarticular gran cantidad de planes de la subversión.

Los Batallones de Infantería de Reacción Inmediata que a partir de 1981 se crearon en el país (fueron cinco), se constituyeron en la vanguardia de la lucha anti-guerrillera; su preparación, especializada, les permitió combatir con sus mismas tácticas a los grupos irregulares.

Estos batallones tuvieron movilidad e iniciativa a través de pequeñas patrullas de penetración; llevando a cabo emboscadas y ataques sorpresivos por medio del encubrimiento, concentración y dispersión de sus fuerzas. Una de sus características fue la rapidez en la reunión de sus miembros para derrotar al enemigo.

Muchas operaciones desarrolladas por los BIRI, permitieron mantener a las guerrillas en constante movimiento, asegurando con ello su eventual dispersión.

 

Unidades operativas

Brigada de Artillería "Tcnel. Oscar Osorio)

Misión Clásica: Consiste en destruir, neutralizar o suprimir al enemigo, mediante el fuego de cañones, cohetes y misiles, integrando todo el apoyo de fuego en las operaciones de armas combinadas. Proporciona apoyo general y directo a las fuerzas de maniobra empeñadas en el combate. 

Misiones Típicas: Desarrolló operaciones ofensivas y defensivas de Contrasubversión en la zona de responsabilidad de la Bgda. de Artillería "Tcnel.  Oscar Osorio", en San Juan Opico, La Libertad, con el propósito de mantener el esfuerzo de otras unidades militares, empleando sus unidades como unidades de infantería según la necesidad a fin de contrarrestar el accionar terrorista.

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 Proporcionó apoyo de fuego directo a las maniobras de las unidades militares a nivel nacional; atacó y neutralizó bases y campamentos terroristas y batió otros objetivos de opoprtunidad relacionados con los movimientos y las actividades logísticas de la subversión; también adoptó medidas "restrictivas" en vista de que gran parte de las acciones se llevaron a cabo cerca y en lugares poblados; por ello éstas fueron designadas como "áreas de no fuego".

Otra medida fue que de no aplicar el tamaño doctrinario de la zona de fuego, ésta se tuvo que adaptar a la configuración del terreno, a fin de buscar cubrirlo de manera eficaz.

Las piezas tuvieron que buscar en lo posible posiciones que cubrieran los 6.400 metros, a fin de prever fuego en todas direcciones.

 En muchas ocasiones no fue posible dado lo accidentado del terreno y la amenaza terrorista, y en numerosas situaciones ocuparon posiciones con limitantes con respecto a la buena protección de su perímetro, ya que esta por su misma naturaleza se presentaba muy vulnerable a ser ubicada por unidades guerrilleras para lo cual fue necesario compensar dicha vulnerabilidad empleando tropas de la misma unidad de artillería, en misiones específicas de seguridad, principalmente por la falta de personal de infantería; asímismo en las maniobras defensivas, en muchas ocasiones las Baterías o piezas fueron atacadas por agrupaciones terroristas debido a que ocupaban posiciones fijas o semi-fijas durante mucho tiempo, en donde se vieron obligados a repeler los ataques con fuego directo de los obuses.

Por las características propias del conflicto, el uso de la artillería se vio modificado según la necesidad y la disponibilidad, pasando del empleo de Baterías hasta llegar a utilizar una sola pieza en apoyo de las unidades

de maniobra.

  Regimiento de Caballería

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Misión Clásica: Las unidades blindadas, son fuerzas tácticas del Ejército, de combate decisivo. Su movilización rápida permite avanzar sobre distancias muy extensas y entrar en combate rápidamente. Su influencia combativa se deja sentir en una zona muy amplia de maniobras. Su papel le permite la conducción de la guerra terrestre móvil, de naturaleza esencialmente ofensiva y predominantemente de combate montado.

 Misiones Típicas: Las Unidades de Caballería se emplearon en Operaciones de Reconocimiento y Seguridad de ruta y área en cada una de las jurisdicciones militares y otras de acuerdo al empleo táctico según su naturaleza.

CABALLERIA

 A medida el conflicto tomó mayores dimensiones, la Unidad de Caballería asumió misiones como: escoltas a convoy de vehículos de transporte de tropas, materiales y combustible, en forma diurna y nocturna, y como unidades para emplearse en condición de reserva en los esfuerzos de las Brigadas, para lo cual se emplearon secciones blindadas, de infantería mecanizada y unidades de reconocimiento; también fueron empleadas en desarticular emboscadas enemigas sobre la ruta mediante el reconocimiento visual y el reconocimiento por fuego logrando mantener expedito el paso de los vehículos, personal y contribuir a mantener el flujo logístico entre la capital y  las zonas de combate.

En 1981, durante la primera "ofensiva final", la Caballería asumió las misiones de recuperar las ciudades de Santa Ana, Ciudad Arce y Chalchuapa; en el desalojo de Santa Ana, su empleo consistió en apoyar a las unidades de infantería, rompiendo trincheras, así como destruyendo o neutralizando las posiciones fortificadas de los terroristas.

En Ciudad Arce, se empleó una sección de blindados en forma pura, realizando un rompimiento por la calle que de Santa Lucía conduce a aquella ciudad (calle vieja a Santa Ana), penetrando rápidamente hacia la ubicación del Puesto de Mando del enemigo. Esto ocasionó el desalojo casi inmediato, de la población por parte de los subversivos.

Posteriormente los terroristas iniciaron la destrucción de puentes y boicot al transporte público a escala nacional. Ante estas circunstancias, obligó el envío de Unidades de Caballería bajo control operacional de las Brigadas de Infantería, a proporcionar seguridad en carreteras y puentes.

En vista de que los medios eran limitados y esto significaba que quedaban largos tramos sin vigilancia, se introdujeron tropas de infantería mecanizada, las cuales proporcionaron mayor seguridad y vigilancia y consecuentemente facilitaron la movilización terrestre entre el oriente y occidente del país.

En 1989, cuando la "ofensiva hasta el tope", unidades de caballería fueron misionadas a las principales ciudades del país en apoyo a las unidades de infantería, para el rompimiento de resistencia o puntos fuertes terrorista, donde la infantería se presentaba extremadamente vulnerable a las posiciones fortificadas y a las armas anti-tanque utilizadas por la subversión.

El empleo de la Caballería en el área metropolitana contribuyó sustancialmente a contrarrestar la progresión de los grupos terroristas en los sectores periféricos a la Capital principalmente en las comprensiones de Mejicanos, Cuscatancingo, Ayutuxtepeque, sector de Mariona, sector de la colonia Zacamil y sector de la Col. Libertad, en donde se desalojó al enemigo del área objetivo, se recuperaron posiciones, se proporcionó apoyo de fuego cercano a las unidades de infantería, se batieron objetivos específicos  con apoyo de fuego y se realizaron maniobras de rompimiento y penetración con unidades blindadas, que consistieron en vehículos AML-H-90 y UR-4-16, y vehículos artillados con ametralladora .50 en su torreta giratoria, y dos ametralladoras laterales de 7.62 mm, y además vehículos de transporte de personal con una ametralladora 7.62 mm en la parte superior; y persecución limitada de grupos terroristas.

Comando de Ingenieros de la Fuerza Armada (CIFA)

Misión Clásica: Aumentar la eficacia de combate al proporcionar apoyo táctico y técnico a las unidades: facilitar el movimiento de las fuerzas propias; impedir el movimiento de las fuerzas enemigas; desarrollar posiciones protectoras y trincheras; descubrir o perforar pozos; instalar protecciones superiores y medidas de contra-vigilancia; así como llevar a cabo trabajos de ingeniería, es decir construcciones horizontal y vertical.

Misiones Típicas: Esta arma no desarrolló misiones clásicas durante el conflicto armado, debido al auge de los combate y la necesidad de unidades de infantería.

El 1 de enero de 1985 mediante Orden general No. 17 del 31 de diciembre de 1984 se designó el antiguo CIIFA como Destacamento Militar de Ingenieros de la FA., Con sede en Zacatecoluca y una área de responsabilidad determinada (Departamento de La Paz), bajo el comando de la 5a. BI.

En esta condición desarrolló trabajos de contrainsurgencia en su zona de responsabilidad, en actividades puramente ofensivas, en combinación con otras unidades de la Fuerza Armada. El aumento de las acciones antiterroristas casi obligó a que Ingenieros desapareciera como Arma Técnica, ya que su empleo eminentemente fue como Arma de Infantería.

Durante la llamada "ofensiva final" el 10 de enero de 1981, el personal del DM-Ingenieros brinda seguridad y realizó combates de encuentro con grupos de terroristas que a partir de las 17.30 Hrs. Realizaron ataques contra el cuartel y la periferia de Zacatecoluca.

Además realizaron operaciones ofensivas para evitar que los terroristas pudieran  efectuar desembarco de abastecimientos en las pistas de aterrizaje de las Haciendas San Bartolo, cantón y caserío El Jícaro, jurisdicción de Tecoluca, Depto. de San Vicente.

Para esta acción, las tropas tomaron dos ejes de avance hasta llegar al objetivo principal, y cuando se encontraban a 4 kilómetros de distancia del objetivo, iniciaron los combates con fuego de fusilería, habiendo recibido apoyo aéreo por medio de un avión ARABA de la Fuerza Aérea Salvadoreña, quien bombardeó la avioneta que ya había aterrizado. El combate duró desde las 0830 hasta las 1800 Hrs.

El DM-Ingenieros, mantuvo una de sus Bases Militares en la Cooperativa Algodonera ENTRE RIOS, para realizar operaciones de defensa y protección de la infraestructura de esa entidad agrícola, por medio de 185 elementos de tropa que conformaba la cuarta compañía de Ingenieros de Combate; en esta posición tuvieron que enfrentar en varias ocasiones los ataques de la subversión, para lo cual montaron diferentes operaciones defensivas, tendieron emboscadas y desarrollaron frecuentes combates de encuentro.

Además personal del Destacamento realizó constantes patrullajes en el área general del Volcán Chichontepec, así como en San Nicolás Lempa y otras poblaciones de la Zona Paracentral del país.

Cuando se llamó Centro de Instrucción de Ingenieros de la FA. antes de 1985, existió el Batallón antiterrorista NONUALCO que efectuó diferentes operaciones anti-insurgentes; también preparó exitosas emboscadas a las bandas terroristas, con las cuales realizó combates de encuentro y otras acciones.

En agosto de 1985 se fundó el Batallón de Infantería Anti-Terrorista PRAMT, el cual quedó bajo el control orgánico del DMIFA, siendo una de las principales unidades anti-insurgentes con las cuales la Unidad Militar se hizo presentes en la mayoría de operaciones militares que el Alto Mando ordenó en varias zonas del país.

Comando de Apoyo de Transmisiones de la Fuerza Armada (CATFA)

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Misión Clásica: Instalar, operar y mantener los sistemas de comunicaciones existentes para facilitar a los comandantes en los diferentes niveles el ejercicio del mando y control de sus unidades; así como disminuir la capacidad de los sistemas de comunicación del enemigo, los medios y las actividades de guerra electrónica del mismo.

Misiones Típicas: Durante el desarrollo del conflicto armado y debido a las circunstancias de la época, el Comando de Transmisiones de la Fuerza Armada, tuvo que adaptarse también a las necesidades de la Institución Castrense. Esta unidad militar realizó actividades y operaciones con la finalidad de contrarrestar la agresión comunista. En cumplimiento de los Planes de Operación del Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada, la Unidad de Transmisiones tuvo la responsabilidad, juntamente con otras unidades militares de planificar, ejecutar y controlar las operaciones de Contrasubversión en su respectiva zona militar, de acuerdo a la situación insurgente y a los factores de orden humano, geográfico, económico y moral existente en su área.

Esta unidad militar efectuó operaciones ofensivas de ocupación, destrucción, registro y control militar en su sector de responsabilidad; así como emboscadas, golpes de mano, destrucción de campamentos terroristas, patrullajes ofensivos diurnos y nocturnos en alrededores de instalaciones estratégicas.

Esto se hizo con el objeto de mantener influencia  en los pueblos de San Marcos, Santiago Texacuangos, Panchimalco, Rosario de Mora y otras poblaciones dentro de su jurisdicción; de esta manera se evitó que existieran áreas "de refresco" en dicha zona y actividades de propaganda subversiva.

Mediante patrullajes, vigilancia en las carreteras y en áreas críticas de persistencia terrorista, dio cumplimiento al Plan Caminante en su zona de influencia; asimismo garantizó la protección al sistema de distribución de energía eléctrica conforme al Plan Kilovatio para contrarrestar los sabotajes subversivos.

Grupo de Operaciones especiales

Misión Clásica: Es una unidad estratégica de reconocimiento de la Fuerza Armada, especializada en buscar objetivos militares de importancia, utilizando tácticas, técnicas y procedimientos de alta eficiencia. Entre sus especialidades están las tácticas de comandos HACHA, TATI (Táctica Irregular), Expertos en reconocimiento, buzos y nadadores de combate y muchas más.

Antecedentes: El primer Grupo de Operaciones Especiales fue fundado a mediados de 1982, como una Compañía de Reconocimiento de Alcance Largo (PRAL), como unidad estratégica de reconocimiento de la Fuerza Armada, en busca de objetivos militares enemigos, en operación conjunta con la Fuerza Aérea Salvadoreña[1](FAS).

Los miembros de esta nueva unidad, provenían de todas las unidades orgánicas de la Fuerza Armada, se seleccionaron 100 elementos.

Esta nueva unidad fue adiestrada en el mes de agosto de 1982 en Fort Gulick, Zona del Canal de Panamá. Su entrenamiento estuvo a cargo del Tercer Grupo de Operaciones Especiales del Ejército de los Estado Unidos. El adiestramiento que recibieron comprendió: Operaciones Ribereñas, Aeromóviles, Técnicas de Sobrevivencia en la Jungla, Procedimientos de Conducción de Tropa, Táctica de Pequeñas Unidades, Armamento Liviano, Operaciones Diurnas y Nocturnas en la Jungla, esta últimas comprendían el uso de dispositivos de visión nocturna. etc.

Al terminar el adiestramiento, fueron trasladados a El Salvador, y alojados en la Fuerza Aérea Salvadoreña (FAS) en las antiguas instalaciones, que ocupara el Primer y Segundo Escuadrón de Paracaidistas y la Tercera Batería Antiaérea.

Esta Unidad comenzó su vida profesional como "Compañía PRAL" en el mes de noviembre de 1982, pero es hasta marzo de 1983  que inició su primera operación en el campo de batalla; Para julio de 1984, se habían realizado 53 operaciones con éxito en diversos sectores del país.

Su organización para esta época estaba limitada a 5 oficiales y 98 elementos de tropas, con patrullas PRAL de seis hombres cada una. Esta unidad cambió su nombre a "Primer Grupo de Operaciones Especiales (GOE), oficialmente el 11 de diciembre de 1983; continuó alojado en la Fuerza Aérea pero bajo control operacional del estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada.

El primer salto táctico nocturno realizado en zona conflictiva, fue realizado por el GOE a las 2300 horas del día 22 de abril de 1986, en el frente de guerra enemigo "Ángela Montano", Departamento de Usulután. El resultado de esta operación fue exitoso ya que se decomisaron pertrechos de guerra y documentación importante sin reportarse bajas propias.

El GOE tuvo una destacada participación en la "Ofensiva hasta el Tope, Febe Elizabeth vive" lanzada a escala nacional por el FMLN el 11 de noviembre de 1989. Su teatro de operaciones fue el área de Soyapango y colonias aledañas, de donde desalojó en forma sistemática y segura a los terroristas que se escudaban en la población civil. Ha sido grande el número de operaciones en las que ha participado.

Comando especial Anti-Terrorista (CEAT)

Misión Clásica: Es la unidad preparada para afrontar, con modernas tácticas anti-insurgentes, acciones no convencionales, manteniendo sus equipos en alerta las 24 horas del día, para intervenir en el territorio nacional o extranjero, cuando la vida de salvadoreños se ve amenazada. Sus especialidades son: rescate de rehenes, desalojo de locales e instalaciones, control y sofocación de motines. Están entrenados además, en técnicas de francotiradores, asalto integrado (con aeronaves), protección a personalidades y muchas más.

 Antecedentes: El Comando Especial Anti-Terrorista (CEAT) de la Policía de Hacienda nace en 1985, como una iniciativa del Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada, para afrontar las nuevas tácticas empleadas por la subversión, como la toma de instalaciones, captura de rehenes, etc. como medida de presión contra el Gobierno y lograr fines políticos.

 Especialistas en contraterrorismo, con técnicas de francotirador, asalto aéreo, protección de personalidades importantes, combate en áreas urbanas; el CEAT ha cumplido a cabalidad con el lema "Sorpresa, Rapidez y Acción"[2].

 Se especializó en intervenciones no convencionales de alto riesgo, preparados para intervenir con armas y equipo en cualquier lugar del país o en el extranjero si la situación lo ameritaba.

 Este Comando fue tan efectivo y exitoso que en todas las acciones de mayor peligro fue el protagonista principal, que se enfrentó a los insurgentes. Prueba de ello fueron las siguientes acciones:

·        Rescate de rehenes en el Instituto Salvadoreño del Seguro Social en 1985.

·        Rescate de los Centros Penales de la Esperanza (Mariona) y Quezaltepeque  en 1988.

·        El espectacular rescate efectuado mediante una operación helitransportada   en las instalaciones del antiguo Hotel Sheraton (hoy El Salvador),  en esta capital, cuando el FMLN en noviembre de 1989, desencadenó su   "Ofensiva hasta el Tope" y tomó como rehén al Secretario General de la Organización de Estados Americanos OEA, el Sr. Joao Clemente Baena  Soares, quien se encontraba de visita oficial en nuestro país.[3]

 El Presidente de la República y Comandante General de la Fuerza Armada de aquel entonces, licenciado Alfredo Cristiani, denominó a este Comando, con el nombre del "Capitán de Infantería José Alfonso Chávez", quien era Comandante del CEAT, al momento de morir el 1 de mayo de 1990 combatiendo contra terroristas urbanos del FMLN en la ciudad de San Salvador.

 El CEAT ha sido siempre una unidad rígida, disciplinada y amante de la paz, y desde el 8 de febrero de 1993, pasó a formar parte del Comando de Fuerzas Especiales, unidad estratégica, dependiente del Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada (EMCFA), integrado además por el Batallón de Paracaidistas y el Grupo de Operaciones Especiales, aglutinando de esta manera las destrezas  y técnicas de aire, mar y tierra en lo que se refiere a las modalidades de contraterrorismo, Contrasubversión, operaciones aerotransportadas, operaciones aeromóviles y operaciones anfibias.                 

 Misiones Típicas de las Fuerzas Especiales: Estas en su desempeño durante el conflicto armado desarrollaron diferentes misiones, que fueron ejecutadas utilizando la creatividad y el ingenio combativo de sus elementos. Con frecuencia, aprovechando su duro y eficiente entrenamiento, fueron solicitada por las distintas Ramas de la Fuerza Armada, para acciones de comando, infiltración a campamentos o áreas de persistencia terrorista, emboscadas y golpes de mano. Una de sus características fue golpear y abandonar el lugar inmediatamente, utilizando todas las medidas de supervivencia y enmascaramiento.

 La mayoría de sus actividades las efectuaron a bordo de aeronaves de la Fuerza Aérea Salvadoreña, ya que sus operaciones requerían de gran movilidad y rapidez.

En conjunto con la Fuerza Naval llevaron a cabo operaciones riberinas, en las cuales los miembros de las Fuerzas especiales se destacaron asestando duros golpes a los grupos terroristas, a lo largo de la costa de nuestro país.

En síntesis, estas unidades especiales fueron destinadas para consolidar la potencia ofensiva y defensiva de la Institución Armada en todo el territorio nacional. En casos de crisis su papel fue fundamental y decisivo.

[1] Archivo del Departamento de Historia Militar de la Fuerza Armada de El Salvador.

[2] Orden Gral. N° 18, 31 diciembre de 1983

 [3] Orden General N° 8, del 15 de agosto de 1992

(Fuente bibliográfica Departamento de Historia Militar, Fuerza Armada de El Salvador)